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sábado, 30 de mayo de 2015

Eleanor & Park... (Reseña)



Hello!! Hoy les traigo la reseña de esta historia que me atrapó de una manera muy tierna, y pues no suelo colocar un vídeo musical en las reseñas pero en esta ocasión haré una excepción, ya que cada vez que leí este libro siempre reproducía esta canción de Jess Penner - The list. Disfrútenlo.









Título: Eleanor & Park
Autora:
 Rainbow Rowell
Editorial:
Alfaguara
Número de pág:
347


Sinopsis:

Eleanor es la nueva chica en la ciudad, y nunca se ha sentido más sola. Con toda su ropa que no combina, loco cabello rojo y caótica vida familiar, no podría destacar más incluso si lo intentara. Entonces se sienta en el autobús al lado de Park. Silencioso, cuidadoso, y, a los ojos de Eleanor, imposiblemente genial, Park ha descubierto que pasar bajo el radar es la mejor forma de salir adelante.

Lentamente, de manera constante, a través de concersaciones nocturnas y una pila de cassettes mezclados cada vez más grande, Eleanor y Park se enamoran. Se enamoran de la forma en que lo haces la primera vez, cuando tienes 16, y tienes nada y todo que perder...

Establecida en el transcurso de un año escolar en 1986, Eleanor y Park es divertida, triste, impactante y verdadera; un exquisito viaje a lanostralgia para cualquiera que jamñas haya olvidado a su primer amor.





Opinión personal.


Se sentía mal sentarse junto a alguien cada día y no hablarle. Incluso si ella era extraña. (Jesús, ella era rara. Hoy vestía como un árbol de navidad, con todas estas cosas fijas a su ropa, formas recortadas de tela, cintas…) El camino a casa no podía ir lo suficientemente rápido. Park no podía esperar a alejarse de ella, alejarse de todos.



Nuevamente vuelvo a leer un libro de Rainbow Rowell, y esta vez fue el turno de la conmovedora historia de Eleanor & Park. Déjenme decirles que había oído hablar mucho de este libro y todas las opiniones fueron buenas, así que decidí leerlo y no me decepcionó, la autora simplemente te atrapa de una manera fácil, digo fácil porque es encantadora.


La historia se centra en estos dos personajes que son totalmente opuestos, y como bien dice el dicho, los opuestos se atraen. En fin, por un lado conocemos a Eleanor que tiene una forma muy rara de llamar la atención, y con eso me refiero a su vestimenta, siempre usando cosas poco bonitas y coloridas, y que a simple vista pensarías que es una chica muy extrovertida, pero, no es el caso. Eleanor no tiene una vida para nada fácil, siendo hija de padres divorciados y hermana de cuatro hermanos creerías que la vida de ella no es complicada, lo complicado de su vida es Richie, el segundo esposo de su madre y quien odia a Eleanor más que cualquier cosa.
 

Lo insólito de esa situación es que la madre de Eleanor lo sabe y se hace la de la vista gorda, es como si no le importara para nada sus hijos que viven con miedo, ya que los maltratos de Richie hacia ellos es atemorizante. Y algunas veces me veía gritándole a la madre de Eleanor que dejara de hacerse la tonta, pero luego recordaba que era una historia. XD.


Bueno, por el otro lado tenemos a Park, quien no es para nada sociable, y es muy adicto a los comics y música punk, todo el tiempo vistiendo de negro y pasando desapercibido, pero la aparición de Eleanor en su vida cambia todo, y es que su amistad empieza de una forma peculiar, sin ni siquiera decirse una palabra por semanas y compartiendo comics en el autobús de camino a la escuela, creerán que sólo compartían la lectura de comics cuando Park los llevaba a la escuela y no se decían absolutamente nada. Y lo gracioso es que ninguno de ellos lo vino venir, y se enamoran.




Cuando vio a Eleanor caminar hacia él el lunes por la mañana, Park quería correr hacia ella y arrastrarla hacia sus brazos. Como algún chico en una telenovela que su madre veía. Se agarró a su mochila para contenerse.
Era algo maravilloso.




La relación de estos dos crece con el tiempo, y la intensidad que sus sentimientos muestran se fortalece, pero la actitud de Eleanor en algunas ocasiones me desesperaba, en serio, tenía un complejo de sentirse para nada atractiva, y cada vez que estaba con Park pensaba que él no podía quererla debido a eso, simplemente me desesperó.




Pero la actitud de Park, me pareció demasiado tierno, es que este chico sabía cómo demostrarle a Eleanor cuanto la amaba y cuanto haría por ella, y eso era algo de lo que Eleonor no podía ver debido a su complejo.





—No sé cómo decirte adiós ―dijo ella.
Él le apartó el pelo de la cara. Nunca la había visto tan hermosa.
― Entonces no lo hagas.
― Pero tengo que irme…
― Ve ―dijo con las manos en sus mejillas―. Pero no digas adiós. No es un adiós.






Al final de la historia odié tanto a Eleanor, las decisiones que temó cuando se despidió de Park, simplemente no puedes hacer como si nunca hubo nada entre ellos, es así de simple, pero la chica lo hizo, y eso fue algo que no acepto por nada, si la autora decide hacer una continuación (espero que lo haga) de esta historia, estaría de acuerdo con el final, pero creo que eso no sucederá.




La trama me pareció súper buena y muy atrayente, es una de esas historias en las que tal vez podrías identificarte con tu primer amor de adolescente, yo, más o menos lo hice. Me recordó un viejo amor que tuve cuando estuve en la escuela, y las tonterías que hice para que él me notara, todos alguna vez hacemos locuras cuando el amor llega, jajaja, si lo sabré yo.





Bueno, es todo por hoy, no olviden comentar y compartir, y si desean que reseñe su historia, ya sea romántica, fantasía, suspense, terror etc… pasen a leer las bases de mis condiciones aquí. Feliz día lectores.  ;)

Feliz día, xoxo.






Sobre la autora:

Rainbow Rowell a veces escribe sobre adultos (Attachments y Landline). A veces escribe sobre adolescentes ( Eleanor & Park y Fangirl).
Pero ella siempre escribe sobre personas que hablan un montón. Y personas que se sienten como si estuvieran siendo arruinadas. Y personas que se enamoras. Cuando no está escribiendo, Rainbow está leyendo libros de cómic, planeando viajes a Disneylandia y discutiendo acerca de cosas que no importan realmente en el gran esquema de las cosas.  Vive en Omaha, Nebraska, con su esposo y dos hijos.




Calificación: 4


sábado, 23 de mayo de 2015

Cambios en el blog...







Hola, como están? Pues un poco tarde con la información de que habrá cambios en el blog, y pues como verán ya hay unos cuantos cambios y es que trabajar en remodelar no es fácil, al manos para mí, así que me tardaré un poquito en terminarlo y dejarlo perfecto, jeje.

Bueno eso es todo lo que tenía que decirles, por cierto, estoy pensando en hacer un concurso, y será una sorpresa así que manténganse pendientes.


Book tag... The Extraordinary Means








Hallo mis lectores, el día de hoy les traigo el Book tag The Extraordinary Means y les diré que es un tag hecho por la autora Robyn Scheneider para promocionar su novela y pues la verdad no la conozco ni tampoco su obra pero este Book tag lo descubrí en el blog The blue books. Así que aquí les dejo el tag de este día puesto que tenía mucho tiempo de no publicar uno, y si deciden hacerlo den créditos.

Espero les guste y se divertían. Así que comenzamos.

Y en compañía del book tag es Yuna - Come Back








1.  ¿Estaría un mes sin Internet por una primera edición firmada de este libro?





Por supuesto que desde luego que sí, lo diría mil veces. Hasta secuestraría al presidente con tal de tener la primera edición firmada de Persuasión de Jane Austen, esta es una de las historias más hermosas que leído y sip, haría todo lo que dije por tener firmado este libro por la autora, aunque sé que eso es imposible. Pero se vale soñar.



2. ¿No comería Pizza en un año si pudiese sentarme al lado de uno de mis escritores favoritos en un largo viaje en avión?




Simplemente me volvería loca si J. K. Rowling estuviera sentada junto a mí, pero tengo un secreto muy oscuro que tengo que revelarles, y es que es el más oscuro de todos. NO HE LEÍDO HARRY POTTER!!! Solamente he visto las películas, pero, déjenme que me defienda ya que se preguntaran, ¿cómo es que le gusta Rowling sino a leído Harry Potter? Pues bien, he leído El canto del cuco y la verdad es que quedé tan enamorada de esta historia y la forma en que ella narra todos y cada uno de los acontecimientos es realmente preciosa, así que sí, he leído un libro de ella y eso me bastó para ser su fan, y pues estoy esperando a que llegue a mi país la continuación de esta hermosa historia para poder obtener el segundo libro de esta autora.



3. ¿Vería horas de anuncios si eso asegurase que Hollywood adaptase este libro al cine?




SÍ, SÍ, SÍ… infinito SÍ. Amaría si Hollywood adaptase Quédate a mi lado, es una historia tan hermosa que desde la primera página te atrapa completamente y sería grandioso que se hiciera una película de esta historia porque te muestra lo real de ser un sin techo.



4. ¿No volvería a leer un libro nuevo si pudiese vivir dentro de este otro?



Uuff, por supuesto que elegiría vivir en El juego de la noche, de toda la saga de Dark-Hunter de Sherrylin Kenyon ésta ha sido la historia que más me ha enamorado, no sólo por la trama sino que también por los personajes, es una historia llena de risas, dolor y amor que no puedes dejar de pasar por desapercibida.


5. ¿Haría público mi historial de búsqueda en Google si eso significase que podría ser la mejor amiga de este autor?



Sherrylin Kenyon desde luego, es algo a lo que diría sí al instante de que me lo dijeran, aún no he terminado de leer toda la saga Dark-Hunter pero estoy muy adelantada, ya he leído alrededor de 25 y aún me faltan, espero que ella nunca deje de escribir esta saga que ha robado corazones de muchas lectoras, incluyendo el mío.


6.  ¿Donaría todo lo que tengo a la beneficencia si pudiese salir con un personaje de este libro en la vida real?




Tuve una lucha interna por decidirme que personaje escogería salir con él la vida real, y pues al final escogí a Cormoran Strike, el protagonista de esta historia que me atrapó con tan sólo leer la sinopsis, aahhh, lo amo, en serio, no tienen idea de cuánto amó a este personaje, y es que los que ya han leído la historia estarán diciéndo que estoy ciega, porque la autora lo describe de una forma muy peculiar y tosca, pero saben qué, no me importa, yo le vi un no sé qué, que me enamoró.



¿Cuáles serían sus respuestas? Y, ¿están de acuerdo con alguna de las mías?



Es todo por hoy, ha sido divertido este Book tag, bueno lo fue para mí, dejen sus comentarios y no olvide compartir esta entrada, nos leemos en el siguiente Book tag.

XOXO.


sábado, 16 de mayo de 2015

Cartas para un amigo desconocido...



Como lo había prometido, aquí les traigo el primer relato de mi Antología que se titula, Noches de deseos y pasión. Disfrútenlo. 
















Irene.



Última carta



Fecha: 23 de abril del 2014.
Asunto: sentimientos que no puedo callar.


Mi querido amigo desconocido. Ya ha pasado más de un año que comenzamos esta amistad por medio de cartas, —para serte sincera has sido un magnifico amigo todo éste tiempo—. No, que digo un amigo, la verdad es que hacía ya mucho tiempo que yo ya no te veo como un amigo. Para mí te has convertido en alguien muy importante.
Tus palabras han sido tan especiales a través de este año, que me atrevo al fin, decirte mis sentimientos que he mantenido oculto en lo profundo de mi corazón. Ahora me dirijo a ti, no como una amiga, sino más bien como una enamorada. Sí, estoy enamorada de ti, —a pesar de que ni siquiera te conozco— pero la vida nos da muchas sorpresas, y ahora mismo estoy tan enamorada de ti, como el olor de las flores que se impregnan en las fosas nasales, dejando un rastro de un olor dulce y delicioso.
Tal vez esta carta te cause una impresión que nunca esperaste, pero ya no puedo seguir ocultándote mis sentimientos, ahora que sé que tu noviazgo con Lucia tuvo su fin y, que no hay nadie en tu vida amorosa, fue que me atreví a desvelarte mis sentimientos. Te pido, que si tú, sientes lo mismo que yo, me lo confieses por medio de una de tus cartas, esas cartas que me enamoraron sin siquiera saberlo.
Espero con ansias tu respuesta, por favor no tardes en responder, ya que mi ansiedad me puede volver loca.
Tuya. La señorita Dulce.

Ya habían pasado dos semanas desde que le había enviado esa carta. Y él ni siquiera me respondió. Tal vez no debí haber mencionado mis sentimientos hacia él. Pero qué más podía hacer, ya no podía luchar con lo que sentía, ya no quería seguir callando, y si lo hacía, mi corazón iba a explotar. En lo único que he pensado todo éste tiempo ha sido en él, aunque no lo conozca personalmente, ni tenga una fotografía para saber cómo es. Tampoco sé su nombre.
Sólo lo conozco por amigo desconocido y él a mí por la señorita dulce. Pero a pasar de eso, nos conocemos el uno al otro muy bien, siempre fui sincera al contarle sobre mi vida, y él también hizo lo mismo. Sobre todo. Su relación caótica con su ex novia Lucia, ella era una mujer muy manipuladora e histérica que siempre se la pasaba discutiendo con él. Pero, tan sólo me bastó leer sus lindas palabras en cada una de sus cartas para quedar absolutamente enamorada de mi amigo desconocido.
Cuando comenzamos a escribirnos por primera vez, fue a través de mi blog de recetas de cocina, pero no piensen que soy una chef. Al contrario, tengo una florería ―Le Fleur du le amour―. Ese es el nombre de mi florería. La cocina es sólo un pasatiempo.
Mi amigo desconocido era seguidor de mi blog, después de un tiempo nos dimos nuestros corres electrónicos personales y tuvimos una linda conversación por emails durante unas tres  semanas. Pero luego le comenté que siempre había deseado escribir cartas a mano y enviarlas por correo, pero la costumbre se había perdido con el tiempo.
Así que desde entonces decidimos que sería mucho mejor escribir cartas a mano; cada semana llegaban dos cartas que recibía con mucha alegría. Ya hacia un año que su primera carta llegó a mí con una ortografía muy linda, y así fue como me fui enamorando de mi amigo desconocido, por medio de sus dulces palabras y su hermosa ortografía.
Pero desde hace dos semanas que no recibo alguna, la primera semana que pasó, me preocupé. ¿Estará enfermo y por eso no me ha respondido? O pero aún ¿Le habrá sucedido algún accidente y estará inconsciente en algún hospital? Esas fueron las preguntas que me invadían todos los días de la primera semana, pero cuando llegó la segunda semana, ya no me hice ninguna pregunta.
Porque me llegó un email de él disculpándose por no haberme respondido a mi carta. Fue eso, un email, y no una carta. Y entonces lo supe. Fui rechazada. Y ya no recibiría otra carta. Suspiré de nuevo con la decepción que me rondaba desde que leí el email, y decidí que no volvería a pensar en ello y deprimirme. Terminé de arreglar el último arreglo floral para la fiesta del aniversario de bodas de los señores Palmer, hoy ellos cumplían cuarenta años de casados.
Ya quisiera yo cumplir cuarenta años de matrimonio con mi ser amado, pero la suerte nunca ha estado conmigo cuando de hombres se trata. En fin, ya nadie sabrá sobre eso. Subí el último arreglo de flores a la camioneta, cerré muy bien la tienda antes de irme, el señor John pasó junto a mí y me deseó buena suerte con la entrega, le sonreí y le agradecí por ello.
Suspiré mirando al cielo que me recordaba a mantenerme firme y seguir con mi vida, sola, al menos hasta que alguien aparezca y borre toda soledad de mi corazón.
Caminé hacia la camioneta subí a ella y me puse en marcha.



Cameron.


Suspiré y estiré mi cuerpo un poco entumecido debido a las siete horas de vuelo que hice desde Los Ángeles hasta Paris. Ciertamente odio viajar tanto, por eso no me gusta salir del país, odio esas horas largas e interminables. Pero tenía que hacerlo, hace dos semanas recibí una carta en la que no he podido dejar de pensar, y en la que, sigo pensando en estos momentos.
Quien la escribió, tuvo el valor para hacerlo, el valor que yo no tuve para escribir unos sentimientos tan puros tal y como lo hizo ella.
Debido a esa carta es que estoy aquí, en Paris, para confesarle mis sentimientos en persona. La señorita Dulce, merece que sus sentimientos sean correspondidos, no por medio de una carta, sino en persona.
Hubiese estado aquí antes, pero, a causa de la tormenta de nieve que cayó en Los Ángeles hace dos semanas todos los vuelos fueron suspendidos, y nadie podía salir del país. Pero ahora ya estoy aquí, y no me iré hasta que ella sepa que sus sentimientos, son también los míos. Cuando salí del aeropuerto busque un taxi que me llevara a la ciudad.
—  Bonjour. Ou je le prends? —habló el conductor del taxi, un hombre ya mayor.
— Amm, lo siento, no entiendo —dije acomodándome en el asiento del pasajero.
— Oh, es un norteamericano —exclamó sonriendo, yo asentí con la cabeza.
— ¿Usted habla mi idioma?
— Sí, ¿y adónde lo llevo? —dijo mirándome por el retrovisor.
— A la ciudad, a la calle ST – Antoine, por favor.
— Muy bien —se puso en marcha y luego de unos momentos en silencio dijo— ¿Es su primera vez en Paris?
— Sí.
— ¿Viene de viaje o por negocios? —siguió preguntando, no soy muy hablador con personas que no conozco, pero no podía negarme a responder sus preguntas.
— De viaje. Vengo a ver a alguien.
— Ah, ¿alguna amiga o novia?
— De hecho no la conozco —no sé porque le dije eso, pero de todas maneras mi ánimo comenzó a aumentar—. Nos hemos escrito cartas por un tiempo, y está será la primera vez que nos veamos.
— ¿Debe de estar muy emocionado por ello? —me mostró de nuevo su sonrisa por el retrovisor.
— Sí, la verdad sí —asentí con la cabeza y sonreí.
— El amor da muchas sorpresas, ¿cierto? —Suspiró y luego continuó— cuando era joven yo me enamoré de la mujer más hermosa que mis ojos habían visto a la edad de quince años.
»Ella ya era una mujer mayor, era dueña de una pastelería, pero nunca le dije mis sentimientos en persona.
Le enviaba cartas, confesándole que ella era la mujer de mi vida. Todos los días recibía una carta mía. Yo siempre me quedaba cerca para ver la expresión de su rostro cuando las leía, siempre sonría y se ruborizaba con ellas. Seguía enviándole esas cartas alrededor de dos años.
— ¿En cerio? ¿Y qué pasó después? —pregunté. Repentinamente su historia me había llamado la atención.
— Bueno, tenía diecisiete años cuando por fin tomé la decisión de confesarle que yo era el dueño de esas cartas, ella me conocía, ya que yo iba a su tienda a comprar pastelitos o galletas. Cuando se lo confesé… lloró. Y luego después de unos minutos de llorar sin decir nada, me miró y me dijo: mon cher, yo también te he amado siempre, pero la diferencia de edad me ha mantenido alejada de ti.
— Wow, entonces, ¿tuvieron que esperar hasta su mayoría de edad para estar juntos? —comenté con mucho interés.
— Faltaba un año para mi mayoría de edad, así que decidimos estar juntos a escondidas, hasta que ya no fuera peligroso para ambos —sus ojos brillaron con picardía, y no hizo falta que hablara más para saber, así que concluyó— y hasta el día de hoy, seguimos juntos.
— Es una historia conmovedora —dije. Él me sonrió y luego el resto del trayecto lo seguimos en silencio. En cuanto llegamos a mi destino pagué el taxi y me despedí del amable conductor.

Cuando bajé del taxi y tomé mi maleta revisé la dirección de la señorita Dulce, la dirección me enviaba a una florería.
Por supuesto que ya sabía que la vivienda de ella era el segundo piso del local de su negocio. Cuando estuve frente a la puerta de la florería  ―Le Fleur du le amour me encontré con que estaba cerrada. Miré la hora de mi reloj de mano y no eran más de las tres y media de la tarde, suspiré con decepción, porque creí que le daría una sorpresa cuando me presentara frente a ella y le confesara quien era.
Miré alrededor para encontrar un café donde esperar hasta que ella llegara, vi uno del otro lado de la calle dos locales más debajo de la florería. Tomé mi maleta y me dirigí hacia la cafetería. Cuando entré al local tomé una mesa vacía al lado de la ventana en forma de arco, la vista me mostraba la florería de la señorita Dulce así que podría verla cuando llegue.
La camarera se me acercó y me habló en francés, arrugué le ceño, si hubiera tomado clases de francés cuando debía no estaría con estos problemas de incomodidad. Levanté la vista a la camarera, que por cierto era muy bonita, le sonreí y ella me sonrió también y luego le dije que no hablaba francés.
— ¿Es un norteamericano? —preguntó con el acento muy marcado.
— Así es. ¿Habla muy bien mi idioma?
— Pues sí, vienen muchos turistas por acá, así que tenía que aprender el idioma.
— Es un alivio, —sonreí de nuevo y luego le pedí una taza de café negro y unas galletas con chispas de chocolate. Ella anotó el pedido y dio media vuelta para traerme mi orden. Después de unos minutos ella colocó lo que le ordené en la mesa y con una sonrisa me dijo.
— ¿Algo más? —su sonrisa era muy linda.
— No. —Miré su gafete para saber su nombre y poder hablarle con más confianza—. Aurélie, ¿cierto? ¿Podría preguntarle algo?
— Por supuesto.
— ¿Conoce usted a la señorita de la florería que está aquí enfrente —señalé a la florería.
— Oh, Irene, por supuesto que la conozco —me acomodé en mi silla con emoción, al fin sabía su nombre. Irene. Era un lindo nombre.
— ¿Y, ya hace mucho que la tienda está cerrada?
— Lleva un par de horas cerrada, ella tenía una entrega que hacer, creo que dijo que estaría de regreso como a las seis.
— Oh, ya veo.
— ¿Usted la conoce?
— Bueno, de hecho, ésta será la primera vez que la vea ―ella arrugó él entre cejo y yo continué para darle una mejor explicación―. Nos hemos escrito cartas.
— ¡Mon diu! Es usted Monsieur amigo desconocido. —me pregunta un poco emocionada.
― Sí, supongo que ya ha oído de mí ―comenté curvando mis labios en una sonrisa.
― Por supuesto, Irene se emociona mucho cuando recibe sus cartas.
― ¿Ustedes se llevaban muy bien?
― Sí, estudiamos juntas en la misma escuela y fuimos compañeras en la misma aula. Somos muy amigas. Pero… ―se detuvo, y esperé a que continuara y cuando no lo hizo pregunté.
― Pero. ¿Qué?
― Bueno, usted ya no respondió a su última carta, hace dos semanas ―frunció el ceño mientras se cruzaba de brazos y me miraba con reproche.
― Ah, sí. Pero hay una explicación.
― Espero que sea buena. Porque ella estaba muy decepcionada. Ya que en su anterior carta ella había confesado… ciertas cosas.
― Lo sé. Y por eso estoy aquí, no sabía cómo responder a su carta porque era algo que no podía hacer por escrito, tenía que decirle mi respuesta en persona.
― Mon diu ―dijo cubriendo se los labios con su mano― ¿Usted ha venido a?
― A responder su carta ―dije con confianza. Aurélie sonrió y asintió con la cabeza, se retiró para seguir atendiendo a otros clientes  y debes en cuando me miraba y sonreía, de seguro estará imaginando la reacción que Irene tendrá cuando sepa quién soy.
Las tres horas faltantes fueron muy largas para mí, y cuando observé una furgoneta estacionar frente la florería y una mujer rubia muy atractiva salió de ésta supe de inmediato que era Irene.
Aurélie se acercó a mí con una sonrisa y me confirmó lo que ya sabía. Me puse de pie y cancele mi cuenta y me puse en marcha, listo para por fin presentarme ante La señorita Dulce. Cuando llegué hasta ella la salude tratando de que mi voz no sonara muy nerviosa. Ella estaba abriendo la puerta de su local, cuando escuchó mi voz se giró para verme.
― Buenas tardes ―dijo en mi idioma con el asentó marcado―. Lo siento, pero ya está cerrado.
― Ah, no descuide, no he venido a comprar flores ―aclaré.
― Entonces, ¿en qué puedo ayudarle?
― He venido a responder… una carta ―ella me miró sin entenderme, pero luego de unos segundo observándome con extrañes, su rostro mostró sorpresa.



Irene.

 Cuando él se me acerco creí que era un turista en busca de flores, pero cuando me dijo que estaba aquí para responder a una carta, no comprendía a lo que se refería. Y luego de unos segundos lo entendí.
Mis ojos ahora combatían con las lágrimas que querían salir. Mi amigo desconocido estaba frente a mí. Mi corazón comenzó a latir frenéticamente queriendo salir de mi pecho, y mi respiración comenzó a agitarse. ¡Dios! Él está aquí, frente a mí.
Miré fijamente su rostro, su cabello negro estaba un poco revuelto y sus ojos verdes, Dios, esos ojos eran reales, y me estaban mirando fijamente. Llevaba un suéter de cuello de tortuga color verde y eso hacía que sus ojos resaltaran más, pero aun así su cuerpo musculoso se notaba perfectamente sobre éste.
― Sé que te sentiste decepcionada al no recibir respuesta de mí durante las últimas dos semanas ―dijo, su voz era muy masculina y linda― pero algo así, no sé puede responder por medio de una carta.
― Por supuesto ―aún no podía creer que él estuviera frente a mí.
―Lamentablemente no pude estar aquí antes, debido a la ventisca de nieve que atacó a Los Ángeles las últimas dos semanas. No había ninguna manera de que algún vuelo despegara.
― Ya veo ―dije aún con la impresión en mi rostro y voz. No podía decir más de dos palabras, ¡Mon diu, Irene!
Tienes que tranquilizarte y decir más que solo dos palabras. Me aclaré la garganta y dije― me alegra de que al final pudieras viajar.
Él asintió con la cabeza y sonrió ampliamente y, luego dijo.
― Cuando leí tu carta, me sorprendió mucho. Porque yo también he estado enamorado de ti desde hace mucho tiempo.
Cubrí mi boca con mis manos temblorosas, esto en realidad está pasando. Mi amigo desconocido estaba justo frente a mí y me acaba de decir que también está enamorado de mí. Las lágrimas picaban en mis ojos amenazando con querer salir, y por más que intenté retenerlas fue imposible, las cálidas gotas de lágrimas recorrían mis mejillas.
Él caminó hacia a mí, colocó sus manos sobre las mías y las apartó dejando al descubierto mis labios, que no dejaban de temblar por la emoción que sentía. Acercó sus labios hacia mis manos y les dio un casto beso en los nudillos.
― Nunca te confesé mis sentimientos por miedo a que me rechazaras ―dijo en voz baja.
― Nunca haría algo tan cruel ―dije intentado de que mi voz no sonara tan temblorosa como mi cuerpo expresaba en esos momentos.
― Estás temblando ―comentó.
― Sí… creo que beberíamos entrar  ―dije señalando hacia la puerta de mi local.
― Por supuesto ―asintió con la cabeza.
Me giré hacia la puerta y coloqué la llave en la cerradura, cuando abrí, entré de inmediato y encendí las luces. Mi amigo desconocido entró segundos después y cerró la puerta detrás de sí, y entonces pude observar que él cargaba consigo su equipaje. Respiré profundamente tres bocanadas de aire para tranquilizarme y después de diez segundos lo logré.
― Aquí podemos hablar con más tranquilidad, Chéri ―musité y sonreí.
― Sí, ―miró a alrededor observando las flores con cariño― el lugar es igual a como lo describiste en las cartas ―caminé hacia él y me quedé a su lado observando. Entonces él se giró y me miró a los ojos― y eres igual a como te describes en ellas.
― Tú también lo eres.
Me miró por unos segundos más y luego me besó, tierna y dulcemente. Sus labios se sentían tan suaves y cálidos, este momento será almacenado dentro de mis recuerdos más hermosos. Mi amigo desconocido había hecho un largo viaje sólo para responder a la carta que le había enviado hacía ya dos semanas. Jamás olvidaré su confesión, la forma en cómo sus palabras fueron pronunciadas.
Ahora ya no tenía que estar deprimida por su rechazo, él me ha correspondido, mis sentimientos ahora desbordaran dentro de mí con toda la libertada que siempre han querido.
― ¿Podrías perdonar mi retraso, Irene? ―dijo cuando se separó de mis labios lo suficiente para hacer la pregunta.
Abrí los ojos cuando escuché mi nombre siendo pronunciado por sus labios.
― ¿Cómo sabes mi nombre? ―pregunté.
― La camarera que trabaja en el café de enfrente me lo dijo ―respondió.
― ¿Aurélie?
― Sí, ella misma. ―acarició mi mejilla izquierda con su mano.
― Es bueno que sepas mi nombre, pero yo aún no sé el tuyo.
― Me llamo Cameron, señorita Dulce ―masculló.
― Encantada de conocerlo al fin, señor Cameron.
― Lo mismo digo, Irene.
― Y respondiendo a tú pregunta anterior. Sí, perdono tu retraso ―y entonces esta vez lo besé yo.
Me envolvió en sus brazos y yo en los míos.
Me separé de él y tomé su mano entre la mía, lo guié hasta las escaleras para que subiéramos a la segunda planta, mi pequeño apartamento estaba justo arriba de mi negocio, y eso me encanta.

Cuando llegamos a mi habitación ambos nos besamos de nuevo. Cada latido podía sentirse a través de nuestros cuerpos, lo deseaba y él a mí. Podía sentirlo.
Envolvió sus manos alrededor de mi cintura elevándome lo suficiente para que yo enrollara mis piernas sobre su cintura y me cargó hasta llegar a la cama, me colocó con cuidado en esta y luego se colocó sobre mí, sin dejar de besarnos.
Mi cuerpo estaba ardiendo por él.
Lo necesitaba.
Se separó lo suficiente para poder despojarnos de nuestras ropas, uno desnudando al otro, así podíamos disfrutar del toque del otro. En cuanto estuvimos desnudos, él continuó donde nos habíamos quedado, cada beso y caricia me excitaban más.
― No tienes idea de cuánto esperé por este momento desde que envié la carta ―mascullé sobre sus labios.
― Pues ya no esperarás más ―sonrió dulcemente y luego se introdujo dentro de mí.
Nuestros jadeos estaban sincronizados, en cada envestida yo salía a su encuentro, era asombrosamente y magnifico. Por fin mi amigo desconoció ya no era más un desconocido, nuestros destinos escritos ahora estaban unidos. Y luego sentimos el placer abrazarnos al mismo tiempo, sentí como nos conectamos en el momento del éxtasis.




FIN



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